Fiesta de la Virgen de Torrealba y Romería de “La Pica” En esta fiesta se mezclan la devoción religiosa y lo popular, la liturgia y el esparcimiento. Celebrada el Martes de Pascua, el siguiente al Domingo de Resurrección, supone el peregrinaje de toda la población hasta la ermita de Nuestra Señora de Torrealba para acompañar en procesión a la Virgen, que portan las mujeres, a la que en los días previos se le ha ofrecido un solemne novenario en la Iglesia Parroquial de la Asunción.
Una vez se ha llegado al paraje en que se encuentra ubicada la ermita, los romeros pujan por coger los brazos o palos de las andas que portan la imagen para introducirla en el templo, celebrándose a continuación una misa cantada. Después se celebra un ofertorio en que los torremochanos aportan grandes cantidades de dulces y licores. Posteriormente lo folclórico y lo popular se adueñan del ejido que rodea la ermita. Comienza entonces “la pica” de los huevos de gallina cocidos que llevan los romeros, golpeando unos con otros hasta averiguar cuál tiene el cascarón más duro y vence a su contrario. En los últimos años se está imponiendo untar en el rostro a los demás con la yema cocida de los huevos rotos, siempre en un ambiente festivo y de jolgorio en el que no faltan el vino y las viandas de calidad.
Fiesta de MayoDebido a la gran importancia de la ganadería en Torremocha, aprovechando para ello la gran calidad de los pastos de sus dehesas y llanuras y constituyéndose en la base de la economía de buen número de familias, en 1975 se instituyó una feria de ganado al estilo tradicional por iniciativa de los productores. Desde entonces, cada 23 de mayo, el evento es una cita obligada del calendario para el gremio ganadero, sobre todo en el área del vacuno, que se ha convertido en uno de los de mayor prestigio de Extremadura y de España en lo que a mercado, trato o compra-venta directa se refiere. Aprovechando el ambiente festivo, en los días próximos se celebra un, ya tradicional, desfile y concurso de carrozas en las que se representan desde las más arraigadas tradiciones del medio rural hasta la ferviente actualidad desde la perspectiva del humor, la crítica y el sarcasmo.
En estos últimos años, en que el ganado se ha visto afectado por enfermedades como la lengua azul, la feria se ha mantenido con actividades paralelas, con el fin de contribuir al mantenimiento de la misma y en espera de que en un futuro vuelva a recuperar el esplendor de los primeros años.
Fiestas en honor del Cristo del Humilladero
Cada 14 de septiembre Torremocha celebra las que, sin duda, son sus fiestas mayores dedicadas al Patrón de la localidad. El ciclo festivo se inicia días antes con la celebración de una concurrida novena en la ermita, que culmina con un espectáculo de fuegos artificiales.
En la noche del 13 de septiembre, víspera del día grande, la novena finaliza con el besapié de la imagen de Cristo en la Cruz, del siglo XVIII, y con una velada de pirotécnica, de mayor entidad que las precedentes, en la que la luz y el estruendo son los protagonistas.
El dia 14, el “Día del Cristo”, la tradicional misa matutina, seguida del disfrute en los abarrotados bares y tabernas, se complementa con un ofertorio vespertino en el que los ciudadanos se vuelcan con la aportación de productos típicos, bebidas y dulces que, en muchas ocasiones, producto de la subasta, de nuevo vuelven a su propiedad.
Durante los días siguientes del ciclo, 15, 16 y 17 de septiembre -“Dia del Cristo chico”, “Primer día de toros” y “Segundo día de toros”- se abandona lo religioso, dándose paso a lo festivo en forma de comidas populares, espectáculos taurinos y verbenas nocturnas.
Semana CulturalDurante toda una semana, que suele coincidir con la primera o segunda semana del mes de agosto, se celebra la Semana Cultural en Torremocha, repleta ésta de todo tipo de actividades; concursos de pintura, juegos de mesa, juegos populares, proyección de películas, juegos y torneos deportivos, actuaciones musicales y de coros y danzas, etc.